El crecimiento del ecosistema de activos digitales en El Salvador no solo puede medirse por el número de empresas registradas como Proveedores de Servicios de Activos Digitales PSAD. Otro indicador clave es el desarrollo del mercado de emisiones de activos digitales, listado públicamente por la Comisión Nacional de Activos Digitales CNAD.
El Registro Público de Emisiones de la CNAD muestra una evolución importante: la lista visible alcanza el identificador AD-00076, y al contabilizar los registros publicados se observan más de 70 emisiones listadas. Este dato confirma que el país no solo está atrayendo empresas al marco regulatorio, sino que también está comenzando a registrar instrumentos, proyectos y estructuras financieras concretas basadas en activos digitales.
De la regulación a los casos de uso
La existencia de emisiones públicas marca una etapa distinta en la evolución del ecosistema. Ya no hablamos únicamente de empresas que se registran para operar, sino de proyectos que utilizan la infraestructura legal salvadoreña para estructurar activos digitales con distintos fines económicos.
En la lista pública aparecen emisiones vinculadas a sectores como desarrollo inmobiliario, financiamiento empresarial, leasing, productos financieros tokenizados, stablecoins, proyectos agroindustriales, tecnología, inversión y otros modelos de negocio. Entre los emisores y proveedores visibles se encuentran empresas como NexBridge Digital Financial Solutions, Banco Atlántida El Salvador, Pulpo Fintech, Fintech Americas, Bitfinex Securities El Salvador, VLRM Markets, DitoBanx, Digital Exchange, MIO3, Boulder Tech y otros actores especializados.
Este nivel de diversidad es relevante porque demuestra que la tokenización no se limita a una sola industria. Por el contrario, puede aplicarse a distintos tipos de activos, flujos, derechos económicos, instrumentos financieros y proyectos productivos.
La tokenización como nueva infraestructura financiera
Uno de los puntos más importantes del registro es que permite observar cómo la tokenización empieza a convertirse en una herramienta práctica para estructurar financiamiento.
En la lista aparecen emisiones relacionadas con proyectos inmobiliarios y de desarrollo, como Inmobiliaria Montealegre, CONSTRU-SERVICES, Towco, Proyectos Briko, Desarrolladora Costa Dorada, Desarrollos Avitat, Inversiones El Cedro, Navarra 503 y otros emisores vinculados a activos reales o proyectos productivos.
Esto sugiere una tendencia importante: los activos digitales pueden servir como puente entre proyectos económicos concretos y nuevas formas de acceso a capital. Para empresas que tradicionalmente dependen de crédito bancario, inversionistas privados o estructuras de financiamiento más
convencionales, la emisión de activos digitales abre una alternativa regulada para captar recursos, estructurar derechos económicos o facilitar la participación de inversionistas.
Participación de actores financieros tradicionales
Otro elemento relevante es la participación de instituciones y grupos financieros tradicionales dentro del ecosistema de emisiones.
El registro público muestra múltiples emisiones donde Banco Atlántida El Salvador aparece como proveedor, incluyendo casos relacionados con Leasing Atlántida, Desarrolladora Costa Dorada, Velocity Investments, Park City, Proyectos Briko y Towco.
Esta participación es una señal importante para el mercado. La tokenización y los activos digitales no deben entenderse únicamente como un espacio de startups o empresas cripto. Cada vez más, representan una nueva capa de infraestructura financiera que puede ser utilizada por bancos, emisores, estructuradores, proveedores tecnológicos y empresas tradicionales.
Para El Salvador, esta convergencia entre fintech, activos digitales e instituciones financieras reguladas puede convertirse en una ventaja competitiva regional.
Emisiones con proyección internacional
La lista también evidencia la participación de actores con alcance internacional. Por ejemplo, Bitfinex Securities El Salvador aparece como proveedor en emisiones como USTBL, registrada por NexBridge Digital Financial Solutions, y ALKN, emitida por Alkemya Metacore.
Asimismo, la CNAD informó en 2024 la emisión de la primera stablecoin registrada, regulada y supervisada en El Salvador: Alloy by Tether “aUSDT”, emitida por Moon Gold El Salvador y Moon Gold NA. Según la CNAD, esta stablecoin está vinculada al dólar estadounidense y respaldada por oro.
La presencia de este tipo de emisiones refuerza la tesis de que El Salvador está siendo utilizado como jurisdicción para experimentar con estructuras financieras digitales de alcance internacional, incluyendo stablecoins, instrumentos tokenizados y plataformas de inversión basadas en blockchain.
Nuevos instrumentos para inversionistas
Uno de los bloques más llamativos dentro del registro público es la serie de emisiones identificadas con etiquetas como USYLD, USGRW, svSPY, svNSDQ, svTSLA, svNVDA, svAAPL, svAMZN, svMSFT, svMETA, svGOOG y otras, registradas por NexBridge Digital Financial Solutions con Nexplace como proveedor.
Aunque cada emisión debe analizarse según su documentación específica, estas etiquetas reflejan una tendencia hacia productos digitales vinculados a exposición financiera, activos de mercado o instrumentos de inversión. Esto abre una conversación importante sobre cómo los activos digitales pueden ampliar el acceso a productos financieros, reducir fricciones operativas y crear nuevas opciones para inversionistas dentro de un marco regulado.
El reto: educación, transparencia y protección al inversionista
El crecimiento de las emisiones es una señal positiva, pero también exige responsabilidad.
A mayor actividad, mayor necesidad de transparencia, educación financiera, gestión de riesgos, cumplimiento normativo, ciberseguridad, revelación adecuada de información y protección al inversionista. No todos los activos digitales tienen el mismo nivel de riesgo, liquidez, respaldo, vencimiento, estructura legal o expectativa de rendimiento.
Por eso, el desarrollo del mercado debe ir acompañado de una agenda fuerte de educación. Los inversionistas deben comprender qué están adquiriendo, quién es el emisor, cuál es el proveedor autorizado, qué derechos representa el activo, qué riesgos existen, cómo se custodia, cómo se transfiere y qué información pública está disponible.
Una oportunidad para El Salvador
Desde ASAFINTECH vemos las emisiones de activos digitales como una oportunidad estratégica para el país.
Si se desarrollan adecuadamente, pueden contribuir a diversificar las fuentes de financiamiento empresarial, atraer inversión, modernizar los mercados de capitales, promover innovación regulada y posicionar a El Salvador como un laboratorio serio de infraestructura financiera digital.
Sin embargo, el éxito de este mercado no dependerá únicamente del número de emisiones registradas. Dependerá de la calidad de los proyectos, la confianza de los inversionistas, la seriedad de los proveedores, la supervisión efectiva y la capacidad del ecosistema de generar valor económico real.
Conclusión
El Registro Público de Emisiones de la CNAD muestra que El Salvador está avanzando más allá de la narrativa inicial de Bitcoin y activos digitales. El país está comenzando a construir un mercado regulado de emisiones tokenizadas, con participación de fintechs, bancos, emisores especializados, plataformas digitales y actores internacionales.
La existencia de más de 70 emisiones listadas públicamente representa una señal relevante de madurez. El reto ahora es convertir esa actividad regulada en inversión, innovación, empleo especializado, financiamiento productivo y confianza de largo plazo. Desde ASAFINTECH seguiremos promoviendo el diálogo público-privado, la educación, la articulación del ecosistema y las buenas prácticas para que el crecimiento de las emisiones de activos digitales se traduzca en oportunidades reales para El Salvador.


